El pasado día 7 estuvimos cantando en Ardales con motivo de la Vigilia de la Inmaculada. Un rato familiar, lleno de ilusión por parte de una comunidad parroquial bien viva y en un ambiente comunitario, a pesar de la asistencia de mucha gente.
Nos quedamos con la idea del reto que tenemos de vivir la vida según los criterios del Evangelio, de esperar la venida para esta Navidad de Jesús hecho hombre con un mensaje de esperanza y salvación para toda la humanidad. Y a nosotros, los cristianos, nos toca ser mensajeros de esa esperanza..¿tendremos el corazón abierto para eso?
¡¡Que tengáis buena recta final de Adviento!!
Gracias a todos por estar ahí en todo momento. Un abrazo,
JERUSALÉN.
(Aquí lleváis un par de fotos más...):